sábado, 4 de octubre de 2014

Segunda Temporada—Como solíamos hacerlo


-¡Demonios! Estoy alucinando.
-Preciosa, ¿Cómo te sientes?- Andy se las arregló para apartarme y camino hacia donde Adela estaba mirándonos.- Mal estoy alucinando.
-No es Tom le dije que se vaya pero no me hizo caso
-¿Qué quieres Tom?
-Hablar contigo
-Tú y yo no tenemos nada de qué hablar.
-Sabes que sí.
-No, es así pero lo que tengas que decir, vamos hazlo de una vez.

Observe a Andy y a Adela que se veía un poco demacrada pero según entendí ella estaba un poco enferma.
-Tienes razón. No tenemos nada de qué hablar.- Me dedico una última mirada y camino a la habitación.

Yo en sentido contrario hacia la puerta, Andy me siguió con la mirada y cerró la puerta justo después de que salí de la casa. Cuando estuve en mi vehículo apoye mi cabeza en el volante y entonces me sentí mal. Sentí algo peor que la decepción, Adela de verdad era feliz. Me apresure a conducir por la solitaria y oscura carretera, deseando chocar.
...
-Tu padre ha estado preguntando por ti. Está furioso.- Nicole me observaba caminar en círculos.-va a ver una junta a las 10 y quiere que estés ahí.
-Sí. Claro ahora podrías traerme el desayuno.
-Tom, ¿En dónde estuviste?
-Por ahí...
-Tom.
-Nicole por favor, me duele la cabeza luego te lo explicare.
-Elegiste el peor día para ponerte mal.
-¿porque?
-No sé pero ya te dije que tu padre anda como loco
Nicole me ofreció el humeante café el cual me tome de un sorbo. Por alguna razón me sentía nervioso y no sabía cuál era el motivo. Me dolía la cabeza y sentía que algo pasaría, algo ¿malo? Le hice una señal con la cabeza para que me siguiera y ambos caminamos a la sala de juntas y el nerviosismo aumento más.
-Tom estas temblando ¿Te sientes bien?
-No estoy un poco nervioso ¿No sabes porque a mi padre se le ocurrió dar esta estúpida junta?
-No Tom pero le aviso a la secretarias de todos los directivos.
-Bueno ha de ser algo importante.
-Iré a checar tus pendientes.

Ella se fue nuevamente a su escritorio, respire profundo y entre a la sala en donde en la mesa ya estaban lo directivos mi padre señalo el asiento de su lado el cual suponía que era mi lugar. No preste atención solo me senté.
-Hasta que te dignaste a aparecer-Me susurro molesto-Ya estamos todos-Continuo levantando la Voz- convoque esta junta para presentar a los dos nuevos-me miro- mi estimado hijo que se estará encargando del área de producción ya saben los comerciales y las fotos y todo eso que producimos aquí en nuestra empresa- me dedicaron un aplauso.
Y levante la vista enfrente de mi estaba sentada ella observando el contenido de una carpeta, parecía no estar escuchando.
-¿Usted dijo Tom?- y entonces levanto la vista y se topó con la mía, nos miramos unos segundos y le sonreí ella solo me miro con desdén y dirigió la mirada a mi padre. Ella no se esperaba mi presencia.
-Así es-le dijo sonriendo-Bueno y de seguro se preguntaran que hace una hermosa mujer aquí en la sala de juntas. Pues para mí es un honor presentarla oficialmente como la nueva economista de la empresa y claro decirles que es la hermosa e inteligente hija de nuestro gran amigo Daniel
Todos la veían impresionado por lo que sabía nunca había pertenecido una mujer al comité de accionistas de la empresa. Además sin mencionar que Adela era un Ángel; hermosa, hermosa. Aunque todos le doblaban la edad sabía que más de uno la veía como la posibilidad de convertirla en su amante. Yo igual la miraba, estaba tan hermosa, aun se veía un poco débil explicando el contenido de las carpetas que habían enfrente de cada uno de los socios y de mí, no le prestaba atención a lo que decía, solo a la veía hablar y la examinaba en su mano tenía una sortija hermosa que tenía incrustado una pequeña esmeralda, ese debía ser su sortija de compromiso.
-Entonces la siguiente junta será en un mes, les avisare con sus secretarias.
La sala se fue vaciando poco a poco Adela incluso salido antes que yo pudiera hablarle. Pero tenía que seguirla, quería hablar con ella. La noche anterior fue desastroso y quería verla. Camine hasta el escritorio en donde estaba su secretaria, era un mujer un poco ya mayor de cabello lacio y negro. Me miro antes de hablar.
-¿Asunto-
-Necesito hablar con Adela.
-La licenciada está ocupada, pidió que nadie la molestara.
-¿Ocupada? Acaba de llegar a la empresa.
-Bueno yo si hago mi trabajo-Dijo Adela. Mientras salía de su oficina- Sara puedes fotocopiar estas hojas. Y no ay problema atenderé a Tom. Pero que sea rápido.

Me hizo una seña para que la siguiera. Su oficina me recordaba al consultorio de Georg adornado de cientos de títulos y fotos. Estaba pintado de un rosa pastel empalagoso y esas malditas fotos con Andy decoraban el lugar, olía a frambuesas y por alguna razón era agradable estar ahí mirándola.
-¿Qué quieres Tom?
-Es que yo quería hablar contigo, porque...
-Eres un sin vergüenza Tom como te atreves a ir a mi casa a despertarme y golpear a mi novio
-Tu no entiendes Adela yo solo quería verte
-¿Porque querías verme?- dijo mientras pasaba su vista por todos lados sin mirarme
-¿Quería estar contigo?
-Hay Tom no me hagas reír-sus ojos se cristalizaron y al fin nuestras miradas se toparon en el tiempo- Si tienes muchas mujeres, que no estabas saliendo con una modelo.
-Si pero tú no entiendes yo...
"¿Qué demonios haces? Ella fingía ser un chico te engaño"
-¿Entonces te casaras?
No dijo nada solo miro a ningún lugar y luego su mirada regreso a mi nuevamente.
-Sí. Ahora si eso era todo por favor retírate que tengo trabajo

Y no dije nada solo la mire por una vez más sin ánimos y salí de su oficina. La semana paso igual si nos topábamos en algún lugar fingíamos que el otro no estaba aunque Nicole me había visto verla mientras ella iba y venía de la oficina de mi padre. Eso hacia todas las mañanas y en las noches iba a ver bailar a Luna y tomaba unas copas para relajarme y así fue por un mes. Hasta que ella al fin acepto un café.
-No te das por vencido, ¿Cierto?
-Así es Luna.
-¿Y bien que quieres saber?
-Sobre ti. ¿Porque bailas ahí?
Ella sonrió mientras miraba a la calle a través de la cafetería.
-Pues en realidad me llamo Allison y tengo 19 años y si bailo ahí es porque me gusta además de que la paga es buena. Mis padres son divorciados y ahora que mi madre es un poco mayor tengo que pagar mis estudios yo misma.
-Pero yo te estoy ofreciendo pagar lo mismo por ser mi modelo.
-No Tom eso no es lo mío.
-pero lo has pensado tan siquiera
-Sí, todo este mes pero definitivamente no es la mío.
-Entonces tendré que conformarme con verte bailar.
-Eso parece Tom.

No era Adela pero cuando la veía bailar era como si Adela no existiera, como si nada hubiera pasado entre ambos, casi siempre me ponía lo suficientemente ebrio para imaginar que ella no existía.

¡Maldición! Adela me estaba haciendo sufrir como nunca.

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