sábado, 22 de noviembre de 2014

Tercera Temporada— Por siempre & Para siempre

Capítulo 4



Terry
Pasaron algunos días más y yo había tratado de evitar a Tom a toda costa aunque era imposible porque siempre lo veía en la oficina y se la pasaba siendo mi sombra.
—Deja que te lleve a tu casa
—Gustav me llevara
—Ahora tengo que pelear con él por tu amor
—No seas tonto Tom, aún estoy trabajando con él para que se normalice en su puesto como economista
—De acuerdo pero el fin de semana no podrás poner ningún pretexto
—El domingo es la fiesta de nombramiento
—Oh es verdad el sábado podemos ir al cine
—Eso depende de cómo te portes Tom, ahora por favor ya necesito irme
—De acuerdo
Nos besamos como queriendo que nunca acabara ese momento y después solo agite mi mano en señal de despedida.
—Daniel acaba de colgarme
— ¿Y qué quería?
—Que llevara a su madre con el
—No lo hagamos esperar.
Gustav se quedó a cenar esa noche mientras Dani le platicaba a Gustav todo lo que había echo en la escuela. En verdad Daniel necesitaba un padre.
—Nos vemos mañana Adela
—Adiós Gustav, te veo mañana
—Adiós tío Gas
Dani le dio un abrazo y se fue corriendo escaleras arriba hacia su habitación. Yo le di unas últimas instrucciones a Gustav y después simplemente se fue.
En la mañana del día siguiente Dani fue a mi habitación a levantarme personalmente. Y se quedó acostado un rato conmigo.
—Mami, me gustaría ir alguna vez contigo a tu trabajo
—Pero tienes que ir a clase
— ¿Perro me llevaras en alguna ocasión?
—Claro que si mi amor
Acaricias su cabellera roja y sonrió.
Cuando terminamos de desayunar lo lleve a la escuela y de ahí me dirigí a la oficina.
—Buenos días
—Buenos días señorita Adela
El seguridad del edificio me saludos como todas las mañanas cuando entre a el edificio. Me dirigí al elevador para ir al piso en donde se encontraba mi oficina.
—Buenos días
—Hola Dolores, ¿Cómo estás?
—Bien señorita, su café ya se lo pedí y sus pendientes están en su escritorio
—Gracias
Entre a mi oficina y me dedique a revisar cada uno de mis pendientes.
—Señorita Adela—Dolores entre abrió la puerta—El joven Tom esta aquí
—Dile que pase—mire mi reloj—Y pide mi comida
—Claro
Desapareció y después apareció Tom ahí otra vez. Sonreí y el a mí.
— ¿Que pasa Tom?—me puse de pie y camine hasta la mitad de la oficina
—Hola Adela, no pasa nada solo quería verte
—Hablas como si nunca me vieras
—Tom es solo que con todas estas nuevas obligaciones ya no me queda mucho tiempo pero vamos a comer hoy aquí dile a tu secretaria que pida tu comida
—Está bien. Como tú quieras será.
Tom salió y volvió a entrar a mi afina y en media hora la comida ya estaba ahí y estábamos sentados enfrente del otro.
—Adela he pensado que me gustaría que viviéramos juntos
—Eh...Tom no creo que sea conveniente
— ¿Porque?
—Por qué ahora tengo otras responsabilidades y prefiero tener mi espacio
—No entendí nada de lo que dijiste
—No quiero que pase lo que paso con Andy
—Yo no soy un imbécil como él. Si tú quisieras podríamos casarnos.
—No digas tonterías Tom
—No son tonterías mi vida si tu quisieras podríamos casarnos hoy mismo
—Amor no creo que sea el momento para hablar de matrimonio, creo que es mejor estar ahora así cada quien en su casa y ya después  pensar en eso
—Adela ¿Me sigues amando?
—Como el primer día—acaricie su cabello y le sonreí—Te amo Tom y si necesito estar contigo pero es difícil en estos momentos cada quien está mejor en su espacio
—Te amo
Fue lo único que dijo, antes de que lo besara.
Ahora me sentía mas presionada ahora que estábamos a días del cambio en la empresa me sentía mas estresada por la gran responsabilidad que recaería en mí. Ahora no estaba como para tomar ese tipo de daciones.
—Mami ya llegaste
Lo primero que escuche al entrar a mi casa fue el grito de Dani y mi tía venia de la sala de estar acompañada de Georg y Bill.
—Adela que bueno que ya estas aquí. Georg y Bill vinieron a verlos
—Hola chicos—me acerque a saludarlos—Que gran sorpresa
—Mamá mi tío Georg me trajo un regalo
—En realidad es un regalo para ambos, para su casa y sé que te gustara a Dani le encanto
— ¿Y qué es?
—Está en la sala, vamos mamá
Dani literalmente me arrastro hasta la sala de estar y ahí en el sofá descansaba un perro, no era un cachorro tenia aproximadamente un año y tenía una venda en su pata y algunas heridas.
—Lo salve ayer casi lo atropello, y sé que a ti te gustan muchos los perros lo bañe y lo lleve al veterinario. Es un pitbull y llevaba algunos días en la calle.
Me acerque más y Dani se sentó a lado de él, y acaricio su cabeza.
—Yo no estoy mucho tiempo en mi casa
— ¿Tú quieres que yo me lo quede?
—Claro que si no quieres
—Por supuesto que lo quiero es precioso. —Me senté al otro extremo del perro para acariciar sus orejas— ¿Ya tiene nombre?
— ¿Se puede llamar Terry?
—Claro que si mi amor, muchas gracias Georg tenia años que no tenía un perro y Dani y yo cuidaremos de este pequeño.

El perro dio un lengüetazo de agradecimiento en mi mano. A lo mejor era lo que faltaba en nuestras vidas. 

2 comentarios:

  1. Adelaa ya de una vez dile que tienes un hijo. Yo confio q es de Tom :)

    Siguelaaaa!!

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  2. Publica pronto y que Adela le diga a Tom lo de su hijito n.n

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