lunes, 1 de septiembre de 2014

Capitulo 11


— ¿Entonces nos vemos en la escuela?—estaba de pie frente a la puerta de mi casa, Kevin esperaba que le diera un beso. Pero no lo hice, solamente estaba esperando a que se fuera.
—Si. Nos vemos en la escuela. —Lo mire y le sonreí. —Ya es muy tarde, nos vemos.
—Adiós. —Kevin se dio la vuelta y le hice adiós con la mano. Entre a la casa y Bill me observaba desde las escaleras. — ¿Hablamos?
—Galletas y yo te esperamos en mi habitación.
Después de tomar un vaso de agua fría y claro avisarle a mi tío que estaba en casa otra vez, me apresure a bañarme y ponerme la pijama. Galletas y Bill me esperaban en la cama. 
—Oye… Hoy paso algo raro—Bill comía unas galletas Oreo que compartía con nuestra mascota galletas.
— ¿Qué paso?
—Tom me invito a un partido de futbol en el estadio.
— ¿A cuál?
Red Bull Arena (Leipzig), lo chistoso es que a él no les gusta el futbol.
—Escuche una plática, ya sabes que Kevin me invito a un partido de Futbol del RB Leipzig la semana que viene y la verdad es que si voy a ir.
— ¿Pero porque Tom me invito a mi?
—No sé, esa debe de ser otra jugada.
—Pues no se que le ocurra a Tom, pero yo no quiero ir, da miedo
—Vamos no seas paranoico. Ahora tienes que ir y decirme que tanto platicaron si hablaron de mí.
—Vamos ¿crees que eres de lo único que habla Tom?
—No tienes idea.
—Si tienes razón no tengo idea. Iré con una condición.
— ¿Cuál?
—Que hagas mis tareas de literatura dos semanas.
—Está bien, solo dos semanas. Pero quiero que me digas todo lo que dicen y así.
—De acuerdo.
Lo que aun no sabía era si él tenía planeado invitar a Daniel, porque sería un tremendo problema.
—Hola Adela ¿Qué tal tu fin de semana?
—Pésimo. —Me senté sin nada de ánimo en la silla y me dedique a mirar el salón. Tom rayaba el pizarrón con ayuda de Andy. Bill estaba sentado atrás de mí y me jalaba algunos mechones de mi cabello. Ariana escribía apurada una nota que le dio a Gustav y le regreso en menos de un minutos, algunas chicas platicaban. Yo apoye mi cabeza en la mesa y me quede pensando en muchas cosas.
—Adela. —Levante la vista y me tope con Kevin en la puerta del salón. El era un año mayor así que iba adelantado. Me levante de la banca y camine hasta el.
— ¿Qué pasa?
—Es que bueno te quiero dar esto. Para que guardes. —Kevin aun no me había dicho lo del partido y si lo sabia fue por Georg. Cuando lo vi fingí felicidad y salte y grite como loca, le di un abrazo y un beso en la mejilla. Tom nos observo y desvió la mirada a Andy. — ¿Vas a ir?
—Claro que si, esa es una pregunta estúpida. Como no iría. —Lo volví a abrazar; el maestro se acerco y Kevin se fue. Y me senté en mi lugar. — ¿Qué rayos me ves? Destruyes mi felicidad. —Andy hizo una mueca de desdén y yo sonreí.
La verdad era que no me agradaba Andy y me gustaba cuando se molestaba, en clase siempre procuraba hacerlo molestar. En el descanso me quitaron a mis amigos y a mi primo y me dejaron sola, ya que ellos estaban en su tonto club de skate, y claro yo era Adela la chica que estaba en el club de ballet pero no era para nada arrogante y menos vanidosa como ella, más bien era Adela la nerd que por error estaba en un club de danza.
—Niños, veo que ya llegaron.
—Si papá ya llegamos. ¿Ten temprano en casa?
—Sí, ya sabes que el que es jefe. ¿Cómo les fue?
—Bien.
—Bill, hace unos minutos hablo Tom Kaulitz.—Bill se quedo paralizado sin decir ni una sola palabra.
— ¿Y qué quería?
—Es lo que yo digo, no sabía que tu y el eran amigos.
—No él y yo no somos amigos, pero sabes algo papá. El hace esto por Adela. Si, sabias que él está loco por Adela. —Mi tío me observo y le di un leve empujón a mi primo.
—Eso no es verdad. Bill no sabe mentir cuando tiene hambre. —Mi tío me observo—Quise decir que tenemos hambre y no sabemos lo que decimos, ¿Qué ya comieron?
—No. Pero que les parece si comemos antes de que se desmayen y sigan alucinado tonterías.
—Esa es una excelente idea Tío.

Las comidas en familia era bonitas siempre platicábamos y hacíamos bromas con mis tíos. Aunque mi tío Gordon empezaba a decirme hija, y quería que le llamara papá aunque me costaría un poco, la verdad es que si parecíamos una familia, dos padres y dos hijos a mi tía le agradaba la idea de que yo fuera su hija porque ella quería una niña. Y ahora me tenía a mí.
—Al fin llegas Daniel.
— ¿Qué pasa?
—Barras para la Parí—Georg me extendió un papel, era algo así como un anuncio la hoja era de un azul muy llamativo. Lo tome y lo mire, como titulo decía “Fiesta en el sótano de Tom”— ¿Vas a ir?
— ¿ Y que se supone que es esto?
—Una fiesta. En el sótano de mi casa, ya sabes muchas chicas, cerveza cigarros y si quieres tal vez droga.
—Hey, yo no le hago a eso.
—Nosotros tampoco solo lo estoy diciendo pero si va a haber cerveza y cigarros. Música y chicas.
— ¿Cuándo es?
—El domingo que viene, y no hagas planes para los siguientes dos domingos, una porque el primero es la fiesta y tienes que ir, y el siguiente iras con nosotros tres, Gustav, Bill y Ariana a ver un partido del RB.
—Es que no puedo, para la fiesta sí, pero para el partido no.
—Vamos no seas aguafiestas, tienes que ir, sea como sea.
—Está bien déjenme pensarlo. Lo de este domingo si, les confirmo de una vez.

En el parque había mucha gente, muchos de nuestros compañeros.
—Hola Kevin.
—Hola Tom…—Contesto con cierto tono de desdén.
—Veo que andas con Adela Trümper.
—sí, así es. Tu igual andabas con ella.
—Sí. Pero no vallas cantando victoria ella regresara conmigo.
—Lo dudo, ¿sabías que su tío y yo hablamos la otra vez?—Esto si me interesaba. — ¿Qué crees? El señor cree que soy perfecto para su sobrinita.
—Como si de verdad quisieras a Adela.
—Creo que para lo mismo que tú la querías. Pero entre tu yo hay una diferencia.
— ¿Cuál?
—Yo si se cómo actuar y ganarme a las personas. —Lo observe por un instante, hombre tenía que ser, pero si Tom no pudo el tampoco. Ahora solo esperaría a que me llevara a ese estúpido partido o tal vez ni eso. De él casi no me vengaría porque no me entusiasme como con Tom.
El resto de la tarde se fue en la repartición de los volantes para la fiesta de Tom. Bill, Gustav y Ariana igual irían. Tom no había mencionado mi nombre femenino en toda la tarde así que deduje que Adela no estaba en su lista de invitados.
— ¿Qué es eso?—La mano de Tom sonó cuando la azoto en la mesa de mi banca, últimamente no dormía bien. Y cuando alce mi rostro lo vi de frente.
—Adela, pareces muerto.
—Gracias por el cumplido Tom.
—Es la verdad, pero bueno, esto es una invitación a mi fiesta en mi sótano.
—Se ve divertido.
—Lo será. ¿Vas a ir?
— ¿Esto es muy importante para ti?
—Sí.
—Entonces no iré.
—Que mala eres Adela.
—Lo pensare.
Toda la semana. Como Daniel si iba a ir pero aun no sabía si Adela haría acto de presencia en el sótano de Tom. Para empezar me estuve viendo con Kevin y me di cuenta que era un mano larga peor que Tom. Pero no le tome importancia pensaba que solo lo ilusionaría y después le daría el avionazo.
— ¿Vas air con nosotros a ver al RB?
—No. Creo que en eso si los dejare mal.
—Daniel, no puedes hacernos eso.
—Tom tienes que entender que tengo otro compromiso. —Tom miraba a todos lados. —¿A quién buscas?—Miro entre la multitud que había en el centro del sótano. Andy y Georg jugaban al billar y eso era lo que miraban, había otro grupo de menos personas que bailaban en un lado.
—A…Adela…—Hice como que buscaba—Pero parece que no está.
— ¿Te gusta tanto?
—No me gusta, lo que le sigue. Pero no vino.
Bill estaba con Ariana y Gustav platicando. Me acerque a ellos.
—Ya me voy
— ¿Por qué?
—Creo que es el turno de Adela.
— ¿Quieres que te acompañe?
—No te preocupes. —Le di las gracias a Ariana y me fui de la casa cuando Tom estaba distraído

Regrese a mi casa y busque entre toda mi ropa algo para ponerme, no era muy fan de la moda pero tenía que ir bonita. Quería hacerlo. Si para Tom. Así que opte por ponerme una blusa de color rosa, unos jean y mis converse favoritos. Deje mi cabello suelto y me perfume.
Cuando regrese a la casa de Tom, me recibió una chica a las que Tom les había pagado para recibir a los invitados y que su niñera o chofer no se enteraran de que en la fiesta habían metido cerveza y alcohol  de contra bando. Cuando iba baje las escaleras mis pasos se escucharon un poco, Tom miro a ver y me sonrió cuando me vio. Los demás siguieron en lo suyo y el camino hasta mí para darme la bienvenida.
—Hola Adela.
—Hola. —Sonreí y él me tomo de la mano, no dije nada y camine con él.
—Pensé que no ibas a venir.
—Si yo igual tenía planeado no venir. Pero me estaba aburriendo en mi casa.
— ¿Quieres tomar algo?
—Si no tienes alcohol mejor.
—Si tengo lo ideal para ti.

Me dio un refresco de fresa y me acerque a la mesa de billar en donde todos estaban reunidos.
—Miren quien está aquí. Adela Trümper, la chica que es casi un chico.
—Hola Andy, ¿Cómo estás?
—Estaba bien, ¿pero que crees? Apareciste. —Todos se rieron. Y yo igual.
—Que gracioso eres, pero veo que eres bueno en lo gracioso pero en el billar…—Me quede callada y se escucho un abucheo. Sonreí.
— ¿Lo harías mejor tu?
—Por supuesto. Yo hago cualquier cosa mejor que tu.
—Huuuuuuuuuuuuu—Dijo el publico Tom se acerco a mí, y a Andy.
— ¿Qué pasa?
—Nada como siempre Adela que dice que es mejor que yo en el billar.
—Nadie es mejor que yo—Contesto Tom.
— ¿Quieren apostar?—Los dos asintieron y yo sonreí.

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