lunes, 1 de septiembre de 2014

Capitulo 24

La verdad es que este capítulo no quedo como esperaba, y ustedes probablemente
esperaban uno mas largo, pero es que me dio ese no se que, y me quedo así, espero
que a ustedes si les guste porque a mi no me gusto mucho que se diga,  prometo que
el siguiente si sera mejor, porque al fin llegue a un lugar que me da mucha inspiración.

Capítulo veinticuatro: ¿Le digo la verdad?

Galletas estaba mirando para todos lados, quise llegar una hora antes de lo acordado para pensar en cómo le diría la verdad a Tom; estaba sentada en la banca de ese parque un poco solitario, Galletas estaba a mi lado y me miraba de vez en cuando, aún no había buscado la forma de decir la verdad.
“Tú puedes Adela, Lo quieres y le dirás la verdad”
Eso era lo que mi subconsciente quería pero mis palabras no procesaban nada.

Había hablado con Bill, Ariana con todos y no encontraba las palabras adecuadas para decir todo lo que sentía. Tom llegaría en cualquier momento y si no era tan tonto se daría cuenta que algo pasaba y en ese momento le diría todo, eso era lo que tenía planeado.
Como bien predije Tom llego después de una media hora esperándolo ahí, traía igual a su perro.
—Hola Adela.
—Hola—Camine con Galletas hasta el coche de Tom, a él lo subí en la parte de atrás en donde estaba caramelo y yo me senté a lado de Tom.
— ¿Ocurre algo?—No era tan tonto.
—Si…—Me miro con curiosidad.
—Lo hablaremos en otra ocasión, ahora hay que irnos.

Me quede callada sin decir nada.
Después de todo aun no sabía que decir; además él se veía entusiasmado con eso de estar conmigo después de tantas semanas de solo hablar por teléfono, me quede pensativa y no dije nada en todo el trascurso a su casa.
Según Tom íbamos a acampar en su jardín, eran tonterías que me gustaban porque estar sola con el implicaba sentir todas esas cosas que odiaba sentir pero que sin embargo necesitaba sentir.

—Adela ¡Sonríe! Estas muy callada el días de hoy, más de lo normal.
—Tom es que te tengo que decir algo.
—Ya te dije que será en otro momento.
—Pero es importante. —Se detuvo y miro a verme
—Entonces te escucho—Su mirada se clavó en la mía. No sabía que decir.
—Tienes razón no es tan importante como pensaba es solo un tontería que de seguro te pondrá de malas.
—Entonces ¿Podemos continuar con nuestro plan?
—Si—Galletas caminaba a mi lado y solo me empujaba un poco con su hocico, como regañándome por no decirle nada, porque él sabía que yo estaba mal, es increíble como él podía hacerme ver las cosas tal y como eran.
—Creo que eso que más bien tú tienes algo, Adela me extrañas es por eso que estas rara.
—Tal vez sea eso.

Me senté en encima del césped Tom hacia todo, como poner la tienda y esas cosas, me sentía realmente mal y él se había dado cuenta pero casi no le importaba mucho. ¿Por qué no le importaba? ¿Yo no le importaba? ¿Entonces eso quería decir que no me quería mucho?
Comenzaba a hacer un poco de frio, la tarde igual ya comenzaba a caer. Tom había terminado hacía más de media hora y se metió a su casa a buscar quien sabe qué. Yo estaba con los perros cada uno a lado de mí, y los dos me observaban con cierto aire de decepción.
Incluso me sentía de esa forma.

—Bueno creo que es hora de hablar, o prefieres que saltemos esa parte y empezar a besarnos—Sonreí, cada que Tom decía algo como eso me hacía quererlo más.
—Tom estoy aburrida—Se sentó a mi lado y acaricio el rostro de su perro
—Hay un sinfín de formas para quitarte lo aburrida, ¿Cuál quieres?
Me deje caer en la hierba y mire a Tom. —Te ha pasado que dices una mentira y después ya no la puedes ocultar, o tal vez ya no quieres seguir con esa mentira pero no sabes cómo acabarla.
—Solo una vez, pero no era tan grande la mentira. ¿Por qué?
—Es que yo le dije una mentira a alguien a quien quiero mucho.
— ¿Y no sabes cómo decirle?—Asentí y el medito un poco antes de contestarme—Solo díselo esa persona lo va a entender.
— ¿Tu lo entenderías?
—Eso depende, de que tan grade sea la mentira.
Se dejó caer a mi lado y su mano busco la mía, estaba un poco fría miro a verme.
— ¿Por qué? Dime ¿A quién le mentiste?
—A…a alguien pero… creo que muy pronto no se tal vez cuando busque la forma de decírselo
—No te preocupes esa persona te va a perdonar.
—Eso espero Tom.
—Y te quería decir algo, que aún no hablo con Andy pero que antes quiero hablar contigo.
—Lo dijiste tan enredado que apenas y te entendí. —Sonrió—Dímelo Tom.
—Es que hace unos días pensaba, si increíblemente pensaba, en la forma en que Andy te mira, en la forma en la que el habla de ti.
—…Tom ¿Qué quieres decir?
—yo sé que Andy te quiere mucho.
— ¿De dónde sacas eso?
—de todo lo que él hace, y de cómo te comportas tú. A ti no te…
—No, eso sí ¿de dónde lo sacas?
“lo saca de que tu no disimulas que él te gusta”
Otra vez mi conciencia me molestaba.
—Yo solo te quiero a ti—Me tuve que morder la legua para decir esa gran mentira.
—Está bien no te alteres, solo era un cometario.
—Pero no digas esas cosas, y no lo menciones.
—Está bien. —Me miro confundido —Por cierto, no vamos a dormir ahí, era solo para entretenerme.
—Eres un tonto Tom, solo pierdes tiempo.
—Mejor vamos a mi habitación, porque ya hay un poco de frio.
La casa estaba sola, sus padres estaba de viaje y aun no regresaban incluso no fueron Paul y Tere con él, no sé cómo le había hecho para deshacerse de ellos que siempre lo estaban cuidando.
Caminamos por la casa solitaria hasta llegar a su habitación, todo estaba muy bien acomodado, estaba limpio no como la vez que fui como Daniel que estaba todo de cabeza.
Me senté en la cama, y Tom me imito, estaba un poco cansada más bien con sueño, en los últimos días no había dormido bien porque estaba preocupada por todo eso de Daniel y Adela.
—Me voy a cambiar, tengo sueño.
—Claro te espero aquí.

Lleve la mochila que había llevado, según mi tía estaba en casa de Ariana pero no estaba en casa de Tom en donde quería estar.
Me cambie con mi pijama y eso, cuando Salí Tom estaba acotado en la cama me uní a él y me abrazo muy fuerte.
Y me beso, era lo que quería porque no me había besando desde que nos habíamos encontrado y lo único que quería sentir era un beso de él, de la persona que quería en esa vida.
Y la parte más bonita de ser novios era eso, sus besos.

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