martes, 16 de septiembre de 2014

Como Solíamos hacerlo— Segunda Temporada.




Prologo- Por: Adela.


Suspire, justo antes de que me besara.
Eso fue lo único que recordaba, después de aquellas desastrosas vacaciones a lado de Tom. Justo el día que nos despedíamos, me había jurado que estaríamos en contacto y que a pesar que él estuviera en Francia y yo en Cambridge, mantendríamos nuestro noviazgo el  cual di por terminado cuando una de sus muchas novias me había contestado el celular, poco después que cada quien regresara a sus respectivas vidas. Lejos de cada uno. Siente años habían pasado desde que fuimos novios y cinco desde aquellas vacaciones. Pero aun podía recordarlo como si hubiera sido ayer aunque ya no me importaba del todo, total que ya no tenía 14 años, ahora tenía 24, en este año cumpliría 25 y estaba feliz porque tenía más de 6 meces que había acabado mi carrera en Harvard, eso sin contar que yo soy feliz con mi novio. Si mi noviazgo con Andy había empezado poco después de que pasaran las vacaciones de aquel espantoso año mi tío siempre lo invitaba con la finalidad de que nos acercáramos hasta que la navidad del 2009 lo consiguió, fue un poco difícil mientras estuvimos viviendo en diferentes lugares. El en Boston estudiando medicina y yo en Cambridge estudiando economía,  no fue fácil pero el año pasado ambos nos mudamos a un departamento a Cambridge el hacia su residencia en un hospital de la ciudad y probablemente pronto regresaríamos a Alemania y eso me hacía realmente feliz. Regresar a Alemania, mi estadía en Estados unidos, había sido realmente una emoción porque en esos cinco años, Andy y yo no solo habíamos recorrido casi todas las ciudades de este país si no que habíamos viajado a más países en las vacaciones y habíamos conocido ya muchas culturas y tradiciones.

Me moví un poco antes de despertar y pestañe el doble para abrir bien los ojos. Me dolía un poco la cabeza, la fiesta de la noche anterior no había sido para nada aburrida, no estoy acostumbrada a tomar pero ayer me excedí un poco. Normalmente siempre nos despertamos temprano, aunque hoy no tenía muchas ganas de levantarme de no ser por el hecho que tenía una cita de trabajo, era raro pero siempre nos hacíamos responsables a la mañana siguiente después de una fiesta siempre erramos puntuales para atender los pendientes. Aunque uno normalmente no hace nada el primero de enero.

—Andy—Mi voz resonó por la habitación cuando me desperté y no encontré a mi lado a Andy. Mire el despertador, era medio día.
—Estoy en la cocina.
Me levante de un salto de la cama y me vestí con la pijama la cual no había tomado tiempo de ponerme. Pues realmente fue una fiesta. Me encamine a la cocina, y al entrar sentí el olor de lo que probablemente sería mi desayuno.
—Buenos días bella durmiente—Me dijo mientras ponía la mesa.
—Lo siento es que bueno…
— ¿Qué tal te trata la resaca?
—No muy bien.
—Te prepare café, eso te ayudara.
—Gracias—Le dije sentándome en una de las cuatro sillas que tenía la mesa del comedor. Él se sentó justo delante de mí mientras me observaba comer los espaguetis— ¿Qué?
—Nada, es solo que me preguntaba si ya tienes una respuesta. —Dijo mientras sorbía de su jugo mirándome comer.
—Bueno pues aun no tengo una respuesta
— ¿Acaso no estas convencida de nuestro amor?
—No es eso—Mire hacia la ventana y el día estaba nublado—Parece que lloverá—dije intentando cambiar la conversación, no quería empezar otra pelea.
—No me cambies el tema.
—Andy es solo que no estoy lista para casarme, ¿Por qué tanto a fan con eso? Somos jóvenes.
—Vamos Adela, llevamos 1 año viviendo juntos es como si lo estuviéramos. Quiero regresar a Alemania siendo tú mi esposa. Pero en lugar de eso tú me sales con la estupidez que quieres ir a vivirte sola, sin darte cuenta que estás dando un paso hacia atrás en nuestra relación.
—No—Le dije muy molesta. —Pensé que había quedado atrás ese tema.
—Por supuesto que no—alzo la voz, más de lo que estaba acostumbrado a hacerlo cuanto estábamos discutiendo. —O creo que ya sé por qué no quieres regresar. Ya que el padre de Tom te ofreció un trabajo en su empresa tienes la esperanza de reencontrarte con él. Es eso. —Dijo molesto.

Y mire el reloj. Entonces lo deje ahí molesto y me metí al baño, tenía una cita con el padre de Tom. Quería que trabajara en su empresa, tanto que un mes antes de conseguir mi título había ido a hablar en persona conmigo. En fin que tenía que alejar todo pensamiento de la reciente pelea con Andy, antes de dirigirme al hotel en donde se estaba quedando el señor Jorg Kaulitz padre de Tom.

—Ya te vas—Dijo Andy desde el sofá de la sala. Asentí sin mirarlo y cruce de largo sin verlo hasta la puerta principal. —Te llevo—Dijo mientras se ponía de pie.

—No—Conteste con severidad—Llame un taxi y Charlie (el conserje) me dijo que ya está esperándome.

—Oh vamos Adela.

—Te veo a rato—Le dije y Salí del departamento.

 

Todo el viaje hacia el hotel donde se quedaba el padre de Tom, pensé mucho en lo que me había dicho Andy acerca de lo de Tom pero no me quedaban ganas de reencontrarme con el después de haber leído en millones de revista que Tom Kaulitz se había convertido en fotógrafo de las mejores marcas  en un mujeriego. Aunque esta ahora sabía que si aceptaba el trabajo en la empresa del padre de Tom no tendría que topármelo rondando por ahí, después de todo el solo era comunicólogo y fotógrafo y estaba muy lejos de mi mundo de economía y empresarial.

 

 

—Buenas Tardes—Dije al acercarme a la recepcionista, ella asintió con una sonrisa.

— ¿En qué le puedo ayudar?

—Tengo una reunión con el Señor Kaulitz.

—A sí. ¿Usted es Adela? El señor aviso que vendría—Me entrego un gafete. —Esta en el suite presidencial en el último piso. Le diré a alguien que la acompañe.

—No se preocupe le dije.

—Le avisare al señor que llego.

—Gracias.

Le dije y me dirigí al elevador. Juro que cuando vi entrar al padre de Tom pensé que me odiaría por lo que le había hecho a su hijo pero el simplemente se rio cuando le pregunte por Tom. Creo que sabiendo que Tom era comunicólogo y no empresario como a él le hubiera gustado, él prefería no mencionarlo.

Llegue al último piso y me dirigía a tocar el timbre pero entonces antes de que pudiera hacerlo el señor Kaulitz estaba delante de mí con una copa de lo que parecía ser Whisky p alguna bebida alcohólica, abrió sus brazos y me abrazo muy fuerte como si dos amigos se estuvieran reencontrado lo que a mí me pareció un poco extraño.

—Lo siento es que estoy emocionado, adelante querida. —Se hizo a un lado para dejarme pasar. — ¿Qué te ofrezco de tomar?

—Solo un poco de agua—Le dije confundida

—Vamos no quieres algo más fuerte.

—No, el agua está bien.

—Valla eres igual a tu padre.

— ¿Mi padre?—Como era que el señor Kaulitz conocía a mi padre y no me había dicho nada si el me conocida Tom me lo había presentado cuando fuimos novios. Y la última vez que hablo conmigo.

—Claro Daniel—Dijo apuntando el retrato del buro de la sala el cual sostuve entre mis manos era mi padre y el de Tom. —Estas aquí Adela no solo por un empleo de economista, tengo entendido que el testamento de tu padre se leyó hace unas semanas. Y es un placer saber que una chica tan talentosa como tu será mi socia. Como lo era tu padre.

 

Trague saliva aun confundida. Esto era algo más grande de lo que me pude imaginar.

 


Notas:
Y regreso nuevamente con la historia, estén al pendiente ya que esta historia la publicare cada dos días actualizare capitulo. Y Sera totalmente narrada por Tom, excepto el prólogo y dos capítulos más. Muchas gracias nos leemos pronto.





3 comentarios:

  1. Ho vaya sabia que era el imbecil de andy, y que hay con que sera socia del padfe de Tom. Publica capitulo porfa :)

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    1. Jaja pues quien mas? Oh bueno planeo publicar manana y de ahi cada dos o tres dias.
      Gracias por leer n.n

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  2. Tom como siempre arruino las ilusiones de Adelaaa!! Osea que será socia del padre de Tom.. Ahi de echo se reencontraran..

    Siguelaaa Cataaaa. ;)

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